Alquimia y Astrología : Los 7 Principios del Universo

La Alquimia y Astrología son disciplinas hermanas. Las siete leyes fundamentales o principios universales fueron dados a conocer por el sabio Enoc, quien fue conocido en Egipto como Hermes el grande, el padre de la sabiduría, el fundador de la Astrología, el descubridor de la Alquimia. Los egipcios lo edificaron bajo el nombre de Dios Tot. Años después los griegos le llamaron Hermes Trismegisto, o el tres veces grande, y lo adoraron como el Dios de la sabiduría. Los detalles de su vida se pierden en la gran inmensidad de las edades.

En la antigüedad, la Alquimia era una práctica científica y también espiritual. Ambas facetas del trabajo de los alquimistas componían el camino para aproximarse al conocimiento y a la comprensión del mundo. La Astrología, es uno de los lenguajes que la Alquimia utiliza para hacer más comprensible el estudio de las materias de autotransformación.

La Astrología, la Psicología y la Alquimia son tres disciplinas sincréticas que nos hablan de la trascendencia de lo denso para la iluminación del Ser. Transformar el plomo en oro era la principal mision de los alquimistas. Hacer consciente el inconsciente, es el propósito de la Psicología. Iluminar las sombras es el camino de la Astrología.

Hermes Trismegisto, el sabio fundador de la Alquimia y Astrología, es el nombre griego de un personaje mítico, al que se le ha atribuido la Tabla de esmeralda —que fue traducida del latín al inglés por Isaac Newton— y de filosofía, como el Corpus Hermeticum.

Dentro de su obra, se destacan los 7 Principios Universales, o leyes cósmicas fundamentales, aplicables a todo lo que es vida en la Tierra. A través de la conciencia de estos principios, podemos lograr alcanzar estados de mayor evolución y desenvolvimiento. Nos hablan de la verdad del Universo. Nos muestran una clave mágica para crear Conciencia.

Estos Principios Universales son:

1. Principio del Mentalismo 

Esta ley se basa en un aforismo que dice “todo es mente, el universo es una creación mental”. El Universo en el que vivimos es una creación mental. Todo lo que existe es producto de la mente divina y toda manifestación captada o no por nuestros sentidos físicos es esencia mental.

Dicen los diferentes textos bíblicos que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza. Esta semejanza o imagen divina proviene del fluido mental del cual formamos parte; es por ello, que como hijos de Dios, Alá, Jehová, el Tao, Buda, el Sol, o cualquier manifestación simbólica del Todo, creamos con nuestra propia mente todo lo que nos rodea en el mundo físico.

Toda creación es traída por la mente humana a este plano físico, pero como el ser humano está dotado de libre albedrío, éste le permite usar la mente para el bien y para el mal. Se dice que la mente es la matriz del cosmos. Debemos aprender a controlar nuestra mente, ya que por medio de ella construimos nuestro mundo, el cual no puede ser diferente de nuestra forma de pensar. Es por ello que se dice que todo en el mundo es una apariencia, y la apariencia sólo se vive de acuerdo al pensamiento que estamos emitiendo desde nuestra mente.

2. Principio de Correspondencia  

La ley de correspondencia se basa en el enunciado de: “Como es Arriba es Abajo, como es Adentro es Afuera”. Este principio encierra la verdad de que, entre los diferentes planos en que se manifiesta la vida y todo cuanto existe en el Cosmos, hay una concordancia o correspondencia que los unifica y nos permite comprenderla. Reconocer la clave nos permite resolver las grandes inquietudes de la naturaleza.

El macrocosmos se corresponde con el microcosmos y así la unidad del Universo y el Ser Humano.En este sentido, al estudiar el átomo podemos comprender un sistema planetario y viceversa.

Para comprender esta ley, es importante tener en cuenta que, según la filosofía hermética, la vida se manifiesta en 3 planos: el plano físico, el plano mental y  el plano espiritual. En realidad son uno solo, únicamente están separados uno del otro por su grado de vibración electromagnética de tal forma, que a mayor vibración tanto más elevado es el respectivo plano. Por lo tanto no existe exactamente una línea que los separe sino que se van esfumando el uno del otro hasta construir un todo armónico, siendo su punto de manifestación más bajo o denso, la materia y el más alto o sutil, el espíritu.

Por medio del Principio de Correspondencia podemos, partiendo del átomo, conocer las moléculas, los tejidos y el microcosmos y a partir del microcosmos analizar los sistemas solares, planetas y lunas, lo cual nos lleva conocer las galaxias y de ahí al Cosmos.

Este mismo principio nos permite entender que tal como es arriba un Padre todopoderoso creador, abajo es un hijo que también tiene la capacidad de crear, porque ha sido creado a imagen y semejanza del Padre Creador. Ese es nuestro viaje alrededor del Sol.

3. Principio de Vibración

El principio o ley de vibración nos dice: “nada está inmóvil, todo se mueve”. Todo en el Cosmos vibra desde el Todo que es puro espíritu hasta la más tosca forma material. Desde el gran Universo hasta el más pequeño de los átomos, la diferencia esta dada por la onda vibratoria.

La vida es vibración. Absolutamente todo lo que el Ser Humano percibe a través de sus cinco sentidos son diferentes grados de vibración que se hacen palpables y visibles. La ciencia actual ha comprobado que todo lo que se conoce como materia y energía, son diferentes modos de movimiento vibratorio. Que todo se manifiesta en mayor o menor grado de vibración, lo cual produce los cambios de temperatura, de calor y sonido. Igualmente se ha comprobado que toda partícula tiene movimiento circular al igual que los planetas y los sistemas planetarios, los cuales a su vez giran en torno de otros más grandes y así hasta el infinito.

4. Principio de Polaridad  

El principio o ley de polaridad nos dice que: “todo tiene su par de opuestos, todo es dual, todo tiene dos polos, los semejantes y los antagónicos son lo mismo, los supuestos son idénticos, pero diferentes en grado, los extremos se tocan”.

La ley de polaridad afirma que todo par de puestos pueden reconciliarse mediante la aplicación de este principio, el cual ha servido de punto de partida para grandes avances de la ciencia y que nos ha llevado a comprender como todo movimiento es un Todo, es decir, el resultado de dos fuerzas contrarias: una centrifuga y otra centrípeta.

Veamos cómo se manifiesta esta ley en los diferentes planos: por ejemplo en el plano físico, podremos ver que el calor y el frío aunque parecen ser dos cosas diferentes son realmente una misma temperatura expresada en diferentes grados de una misma escala térmica. Lo que nos permite conocer el calor es la existencia del frío y viceversa; lo mismo nos permite apreciar como existe lo negro y lo blanco, la luz y las tinieblas, lo grande y lo pequeño.

El espíritu y la materia son polos de la misma cosa, siendo los estados intermedios solamente diferentes grados vibratorios.

5. Principio del Ritmo

Esta ley o principio nos dice que: “todo fluye y refluye”. Todo tiene sus periodos de avance y retroceso, todo asciende y desciende, todo se mueve como un péndulo.

El ritmo es la ley de compensación, es el reflejo de la vida misma. En el Universo todo se manifiesta en un determinado movimiento de ida y vuelta. Todo asciende y desciende, todo tiene su avance y retroceso porque todo obedece a periodos cíclicos en los cuales podremos observar tres etapas o momentos: expansión, descenso y recuperación. En la Tierra, por ejemplo, las mareas, la forma como suben y bajan; el ir y venir de las olas del mar ilustran perfectamente estos tres pasos o etapas.

Esta ley rige al igual que todas las demás para el Cosmos, los planetas, soles, animales, plantas, el Ser Humano y su medio. Igualmente se manifiesta en los gobiernos, la economía, los negocios, y la resultante de todos ellos, nuestros estados anímicos y emocionales. Por medio de ella nos podremos explicar la razón por la cual a una gran alegría desbordante, le sigue un periodo de tristeza; a una risa descomunal, le sigue el llanto; a momentos de dolor y angustia le suceden y superan momentos de placer y tranquilidad.

6. Principio de Causa y Efecto

La ley de causa y efecto nos dice: “toda causa tiene su efecto, todo efecto tiene su causa”. Es por esta ley que todas las cosas son, han sido y serán.

Es la misma ley conocida en la filosofía como principio de causalidad; en el materialismo dialéctico se le conoce como la unidad de los contrarios; en la ciencia actual la encontramos expresada en la tercera ley de Isaac Newton: la ley de acción y reacción. Además se encuentra expresada en casi todos los libros sagrados de las diferentes religiones, con muy variados ejemplos como el pasaje bíblico que nos dice que aquello que sembremos eso mismo habremos de cosechar.

En el Universo todo movimiento tiene su verdadera resonancia, su propio efecto. Todo en el Universo se concatena. La ley de causa y efecto se manifiesta tanto el plano físico como en el plano espiritual, por eso se la relaciona con la Ley del Karma.

Todas las cosas y el Ser Humano también se mueven en ciclos progresivos, de manera que puedan gozar de todas las ventajas y de todas las oportunidades de desarrollo que el universo puede ofrecerles. Es por ello, que la vía evolutiva de la vida se mueve en espiral, que siempre va adelante y hacia arriba, un espiral evolutivo.

7. Principio de Generación  

Esta ley nos dice que: “la generación existe por doquier. Todo tiene sus principios masculino y femenino, la generación se manifiesten todos los planos”.

La palabra generación deriva de la raíz latina que significa “concebir, procrear, producir” y tiene un significado mucho más amplio que la del sexo. Todo cuanto existe tiene sus principios masculino y femenino es decir todo contiene los principios activo y positivo, en todo se manifiesta la acción del ánodo y el cátodo.

La polaridad y la generación se manifiestan en todos los planos tanto en el físico como en el  espiritual. Por un lado, recibir, germinar, producir, dar forma; y por el otro, atraer, estimular, sembrar.

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