Mercurio reingresa en Cáncer: pienso lo que siento y siento lo que pienso

Mercurio, el planeta que rige la función del pensamiento, acaba de reingresar en Cáncer, luego de haber viajado durante los últimos meses de forma directa y retrógrada (es decir, avanzando y retrocediendo) entre Géminis y el signo emocional del cangrejo.

Mercurio rige nuestra función mental, la manera en que elaboramos nuestros pensamientos, nos expresamos, planificamos, y conectamos con los demás a través de la comunicación. Todo este viaje poderoso de Mercurio entre Géminis y Cáncer viene siendo un proceso importante para desidentificarnos de patrones mentales , es decir, dejar de estar identificado con ciertas formas de pensamientos que nos traban y que repetimos por costumbre, creando así día a día nuestra propia trampa desde la mente.

La personalidad que construimos para estar en el mundo hace a nuestro Yo, nuestro Ego; pero no somos solamente eso, somos mucho más que esa máscara. Por eso, es importante trascender los conceptos que nos decimos que somos, para conectar con el Ser que habita en la profundidad. Y eso se hace a partir del desapego de pensamientos, ideas, conceptos, creencias sobre nosotros mismos. Es así que podemos aprender a dominar nuestra estructura mental y que trabaje para el Ser (y no al revés). Porque muchas veces nos identificamos con ciertos conceptos sobre el Yo que nos impiden conectarnos con nuestra esencia más pura, la energía del Ser aquí y ahora, y obstaculizan el camino para avanzar hacia el cambio, el crecimiento y la evolución. 

jung ego

Precisamente, el viaje de Mercurio entre Géminis y Cáncer, avanzando y retrocediendo, generó un proceso de dos meses para desidentificarnos de ciertos patrones de pensamiento. Esa desidentificación nos permite abrir la puerta a una nueva mirada de nosotros mismos, en la que el pensamiento y el sentimiento estén en armonía, unidos y balanceados. Todo este proceso lento, y hasta tal vez doloroso, ha sido para integrar nuestra mente y nuestra emoción presente.

Cuando Mercurio entró en Géminis a principios de Mayo, comenzó a irradiar energía para tomar conciencia de las conversaciones que tenemos, internas y externas, de la tonalidad de nuestro discurso, y las palabras que nos decimos que somos. Luego, Mercurio entró en Cáncer y el pensamiento se enfocó en los sentimientos. Pero a pocos días de entrar en Cáncer, comenzó su fase de retrogradación que lo devolvió a Géminis, lo cual nos trajo energía para mirar hacia adentro, reflexionar, revisar, y re-pensar nuestras necesidades emocionales. Cuando el 1° de Julio, Mercurio dejó su fase de retrogradación y se puso directo directo en Géminis, la energía mental se activó y comenzamos a abrir nuevas alternativas de pensar la realidad presente y todo empezó a tener más claridad. A partir de allí, comenzó una nueva etapa para construir desde la mente una nueva lente desde la cual poder observar nuestra realidad hoy. Al cambiar nuestra lente, nuestra mirada del mundo, cambia la realidad toda. Por eso todo este proceso fue para desidentificarnos de algo relacionado a nuestro modo de mirar la realidad (sobre todo a nivel sentimental), abrir la puerta hacia el cambio y afianzarnos en esta nueva manera de pensarnos a nosotros mismos en lo interno y también en nuestros vínculos con los otros y el mundo.

Bien, ahora Mercurio vuelve a ingresar en Cáncer con todo ese proceso ganado, y la energía del momento es conectar mente y emoción desde esta nueva forma de pensar nuestro Yo. Es momento de enfocar nuestro pensamiento hacia el mundo sensible, emocionalidad y vida afectiva, para expresar con claridad aquello que descubrimos sobre nuestras necesidades emocionales hoy.

La Luna Llena que se formó el Sábado pasado, hechó pura luz para ver con claridad una nueva estructura emocional que nos identifique con el Ser que somos aquí y ahora. Y Mercurio reingresando en Cáncer, nos activa para pensar, comprender y expresar nuestras necesidades emocionales presentes, y así planificar su satisfacción para crecer.

La comprensión de la naturaleza verdadera de nuestras emociones, es un proceso lento, a veces doloroso, que nos permite identificar nuestras necesidades, y tomar conciencia de lo que queremos realmente para nuestra vida. Piensalo! Si percibes tus necesidades emocionales y generas lo necesites para satisfacerlas, lograras plenitud y felicidad. La clave es enfocarse en el Aquí y Ahora, observar lo “obvio”, y promover la propia responsabilidad de lo que somos y vivimos. Te lo repito: si generamos conciencia sobre las propias emociones, creamos conciencia a cerca de lo que necesitamos. Y si sabemos y comprendemos nuestras necesidades emocionales reales, generaremos lo que precisemos para su satisfacción.

Aprovecha esta alineación de energía disponible para activar y dar vida a una nueva manera de integrar tus pensamientos y emociones: pensar lo que sentis y sentir lo que pensas!

Mercurio en Cancer- Pensamiento y Sentimiento - Daily Astral - Diario de Astrologia - El Cielo, la Tierra y Yo - Punta del Este - Buenos Aires