Vivimos en un Mandala

Descubrir el poder del Cielo y de la Tierra, es uno de nuestros primeros pasos hacia la conciencia.

Desde la visión taoísta, la vida es la unión entre el Yin y el Yang, que es la unión cósmica masculina y femenina del Cielo y de la Tierra. Nosotros mismos somos eso, somos producto de esa unión. Somos 70% Agua al igual que nuestro Planeta.

Nuestra vida tiene que ver con el desafío de poder unir el Cielo y la Tierra adentro nuestro, comprender nuestro devenir, nuestro crecimiento y nuestra evolución como seres espirituales vivenciando la experiencia humana aquí y ahora.

La naturaleza nos guía hacia ese encuentro. El contacto con la madre tierra nos abre la puerta hacia la armonización de nuestra vida al ritmo cósmico, fundiéndonos con la naturaleza y en marcha hacia la unidad. Cultivar la flexibilidad, animarse al cambio, a la transformación, nos brinda la oportunidad de vivir conscientemente nuestra propia evolución, elegirla.

Empezar de a poco, comenzar el cambio adentro nuestro, abriendo nuevas opciones y desafiando antiguas creencias. Crear momentos para vivenciar una nueva conexión con nuestra naturaleza es un buen comienzo a descubrirnos desde un nuevo lugar. Abrir la mente, el corazón y los cinco sentidos para sentir los sonidos y las vibraciones de nuestro Planeta Tierra y su vida adentro nuestro. Y darnos cuenta que hay todo un universo adentro nuestro que va mucho más allá de la mente y la razón. Comenzar a experimentarlo es despertar la conciencia.

Encontrarnos cada vez más unidos a nuestro entorno y comprender, no solo con la mente sino con todo nuestro ser, que somos Uno, puede conducirnos a una experiencia reveladora de iluminación. Porque saber quiénes somos es la base de cualquier cambio. Si somos en contacto con el Ser, no como un pensamiento, no como una idea o concepto mental, sino como una experiencia real, despertaremos del sueño del ego y comenzamos a vivir en el mundo real.

Anuncios